Poderes arácnidos

Un día cualquiera, un día de esos en los que, por una pirueta del destino, acabas teniendo el día libre mientras tu pareja, tus amigos, no corren esa suerte. Te paras en una cafetería, te sientas a leer el periódico tranquilamente y piensas, mientras circulan los coches tras el cristal, en el absurdo ajetreo de la vida diaria, la tuya, incluida. Entonces te invade la honda pena de saberte sólo, de sentirte sólo;  de verte encerrado en esta inmensa jaula de hormigon llamada ciudad, de malgastar el tiempo -tu tiempo- en jornadas maratonianas que no te aportan nada.La vida se escapa. Eres consciente. Decides abandonarte a algún pequeño placer mundano con la esperanza de pasar un agradable rato. -un cortado, por favor- Recurres a la memoria buscando tiempos más felices -los que pasaron- y te aterra la idea que eso sea así. Vives así, amilinado, adocenado, como temeroso de verte expuesto a la intemperie, aceptando tu derrota, entregando tu vida a un sistema que te desgarra por dentro. Te remueves de nuevo en la silla de la cafetería. Estás incómodo contigo mismo, con tus pensamientos, poderes arácnidos que te maravillarían enfundados en traje de súper héroe, los únicos que avisan desde las entrañas.

Boca siniestra y oscura

Otro día sin el baile de las plantas.

Otra vez sin la reunión de los gorriones.

No vi al gato acechando a cualquier presa

ni distinguí los mensajes del viento entre briznas de hierba.

No me hicieron luz los dedos del astro dorado

ni alcancé acariciar los campos nubados.

No me escapé contigo a todos lados

para no ver más allá de la comisura de tus labios.

De nuevo, impelido hacia este sinsentido;

boca siniestra y oscura

de manecillas y canastos de esperanzas engullidas.

Te dejé allí,

jugando sonriente entre sus dientes

y yo, cobarde, me resguardé del frío

y a más me resguardaba,

más frío sentía.

 

 

No vengáis a España

Queridos ciudadanos del mundo (sobretodo los de habla hispana):

No vengáis a España (No me refiero a vengar a España, me refiero a venir a España. A España no hay nada que vengarla salvo de ella misma y sus políticos).

Podría comenzar  esto como “Querido Pedro Sanchez” pero, no lo voy a hacer.

No vengáis. España es un país de mierda. Con Democracia, sí pero, un país de mierda. Para buscar un curso de nuevas tecnologías de verdad, has de irte fuera. De nada sirven la mierda de universidades que hay por España que, con la nueva reforma (yo que ya hice un plan viejo), se han quedado en auténticas bazofias. No hay dinero. No hay inversión en I+D. Escoged otro país. Aquí seguimos a ver si remonta el ladrillo (El ladrillo que tienen en la cabeza nuestros políticos).

Querido Pedro Sanchez (al final lo he puesto):

Has acabado con mi simpatía hacia el PSOE. Como dice un amigo, de las siglas sólo te quedan la “P” y la “E”. Juegas a las nuevas elecciones. A hacer ver que consigues pactos para menoscabar la credibilidad de “Podemos”, para hacer ver que el PSOE sí consigue pactos porque razona y llega a acuerdos, mientras que “Podemos” es incapaz de hacerlo. A eso se le llama juego sucio, jugar a convocar nuevas elecciones con el fin de sumar más votos. Tú y tu directivas sois cortos de mente. Sois incapaces de ver más allá de las siglas de un partido, de preocuparos realmente del devenir de los ciudadanos que gobernáis. Quién vota al PSOE no vota al neoliberalismo económico ni al despido libre. En cambio, llegáis al acuerdo con “Ciudadanos” sólo para desprestigiar a “Podemos”. “Quien no es de izquierdas ni de derechas, hombre, es de derechas, ¿no?” Entonces, “¿El PSOE es de derechas? y encima tienes la desfachatez de hacer un ruego de voto con Pablo Iglesias (abuelo) de fondo. Como si, el PSOE estuviera más cerca que su propio nieto de sus ideologías. Feo, muy feo.

Pero es que ya da igual que “Podemos” sea hasta un farol. Perdéis la oportunidad de hacer un gobierno de izquierdas más allá de las fantasiosas recaudaciones y endeudamientos de “Podemos”. Más allá del referendum de Catalunya. El referendum. Algún día se tendrá que hablar de esto, ¿no? o esperaréis, como los de “CIU” y los de “ERC” a que llegue el momento oportuno para hacer una votación como si las decisiones futuras sólo se pudieran tomar una vez en la historia; mientras, debajo de la alfombra tú, que ahí está muy bien.

Sois unos ineptos (o sea, incapaces) incapaces de poner por encima de las siglas de un partido la gobernabilidad de un país; el servicio a los ciudadanos. En vez de eso, jugáis vuestras cartas, a ver si conseguimos ganar unos cuantos votos más que no nos hagan depender de estos de “Podemos”.

No vengáis a España. Si sale el “PP” regresión institucional, planteamientos de imposibilidad de la decisión de abortar (sí, sí, en pleno siglo XXI; que no sé como puede haber mujeres que voten al PP y menos aún que hayan mujeres dentro de sus militancias) Si sale el PSOE, más de lo mismo a nivel económico; poder y dinero para los bancos que nos financian. Más liberalismo económico. No sé como no se dan cuenta que cuando el 1% de la población tiene la mayoría de la riqueza económica el capitalismpo está destinado a morir de éxito. ¿Si sólo unos pocos tienen todo el dinero, cómo va a invertir el pueblo?. Jugar  a alimentar el mismo sistema es jugar a esclavizar cada vez más a los ciudadanos. Lo vemos cada día: no les importa la microeconomía; se la suda. Les importa la macroeconomía. Que tú no tengas pensión el día de mañana no es importante mientras consiga un puñado de votos para cuatro años más.

La ciudadanía quería pacto. Pacto entre “Podemos” y el “PSOE” ¿para qué? para que el PSOE recuperara el rumbo. Para que volviera a la izquierda, para que volviera a representar a los ciudadanos. No hay pacto. Jugamos a nuevas elecciones con el ego de por medio. Escuchamos a un vendido como Gonzalez, con su consultoría, con sus beneficios, ya no le interesa la izquierda, le interesa el dinero; mantener el “status quo”, los beneficios. Ahora que tengo dinero, no hay que compartirlo. Ya formo parte de los que tienen dinero, de los de derechas.

Por eso os digo, no vengáis a España. Los políticos con pensamientos de izquierdas, que miran para la ciudadanía, para el pueblo, para lo que tú eres, son pintados como radicales (CUP), Bolivarianos (Podemos) y lo peor de todo es que el PSOE, un partido supuestamente obrero, también juega a eso.

Por eso os digo, no vengáis a España, sus políticos no harán nada por ti. Lucharán por un puesto en el Congreso o el Senado. Por cobrar el dinero que a ti te quitan (de ese dinero nadie se queja) mientras ellos juegan a codearse con el poder que no tienen porque no tienen los cojones de oponerse a él. Todos se hacían fotos con Botín pero ninguno con el pobre que duerme en el cajero. Así que la ecuación es fácil: tu vida tenderá a ser cada vez peor, cada vez más mierda. Con suerte, llegarás a los cuarenta y podrás pagar una hipoteca.

La vida sigue, los bancos siguen quedándose con el piso que pagaste y con tu nómina. Sigues estando en paro. Sigues sin percibir ayudas porque tienes un piso que has tenido que alquilar para poder seguir pagando la hipoteca. Sigues viviendo en casa de tus padres. Sigues estudiando en universidades que enseñan el vacío de contenido en másteres de nombres rimbomantes llenas de profesores oxidados. Sigues teniendo que irte al extranjero porque aquí no hay trabajo para las carreras que el gobierno te propuso. Para esas de I+D en las que no invierte ni un 4%; en las que sólo espera las ayudas de la Unión Europea o, pero aún, para esas de letras que intentó barrer, un testimonio. Sigues estando en paro porque decidiste trabajar en la construcción (que daba dinero) y es que “España va cómo un tiro”, “la economía de mayor crecimiento de la zona Euro” “Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades” (sobretodo tú, que no te has ido de casa o que no puedes irte con lo cobras)

Estos son los políticos que tenemos. Valen más las siglas que la preocupación por tu vida, por la de tu vecino, por la de todos los españoles que, teniendo este panorama, siguen votando al “PP”o al “PSOE” ¿qué puede cambiar?. Esta es nuestra ciudadanía: altanera pero cobarde.

No vengáis a España. España no va a ningún sitio.

 

 

 

 

Violencias

Muertes.

Mujeres sobre la acera.

Inocentes.

Recién nacidos en contenedores de basura.

Inocentes.

Ahogados en la bañera.

Inocentes.

Hombres sobre la acera.

Culpables:

de ser ellos; de ser ellas.

 

 

Tardes de verano

¡Cuántas palabras se perderán en el hastío de las tardes de verano! ¡Cuántas sonrisas amedrentadas por la tristeza de sabernos solos! ¡Cuántas lágrimas sostenidas ajando corazones, destruyendo sueños que alguna vez tuvimos tú y yo! ¿Recuerdas cuando me buscabas, cuando te buscaba? Cualquier suceso era mágico, nuevo, arrebatador. Atrás ya la juventud, los juegos, la música de sabernos vivos. Atrás ya la ignorancia y el arrebato; pequeñas muertes desgastándonos, entristeciéndonos, rodeándonos – como estamos- de muertos vivos.